El siguiente listado de estrategias te ayudará a poder tener un mejor control de las porciones de
alimentos que comes todos los días:
Come despacio: al comer muy rápido, tu cerebro no es capaz de recibir la señal de que
te encuentras satisfecho hasta que ya es demasiado tarde y comiste en exceso.
Observa lo que comes: es mejor no comer directamente del envase. Al ver la comida en
un plato o taza te permite tener una mejor idea del tamaño de la porción que te estas
comiendo.
Concéntrate en la comida: la televisión, leer, trabajar, estar en el computador o celular,
te distrae de lo que estas comiendo y hace que no te des cuenta de todo lo que comiste.
No te sientas obligado a terminar tu plato: lo mejor es dejar de comer apenas te sientas
satisfecho, los últimos bocados que te obligas a comer son calorías innecesarias que
tienes en tu plato.